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Cuidadora Interna

CUIDADORA INTERNA

La ventaja de tener una cuidadora interna es su casa es que la persona a la que se va a cuidar, ya sea enfermo, anciano o persona mayor puede disfrutar de cuidados en la propia intimidad de su hogar. De esta forma también puede estar estar disponible para recibir a toda la gente que lo quiera ir a visitar y así se facilita que la persona mayor se sienta acompañada.

Haga click en la modalidad de asistente interna que necesita:

En ABAHOGAR MAYORES le vamos a proporcionar siempre personal profesional que sabe hacer muy bien sus funciones de asistencia y cuidado a personas mayores, pues nuestra primera prioridad es que nuestros clientes estén felices con nuestro servicio.

¿Cuáles son todas las labores que puede realizar una cuidadora interna? 

Las funciones de una cuidadora de mayores interna son muchas, tales como:

  • Dar, medir y controlar la medicación.
  • Estar pendiente de horarios de la medicación.
  • Se encarga de preparar los desayunos, comidas, meriendas y cenas.
  • Dar alimentación
  • Se preocupa de la higiene y del aseo personal, duchas, etc..
  • Ayuda a la persona mayor a vestirse.
  • Se preocupa de atenderlo cuando tiene que ir al baño, limpiarse, etc.
  • Se encarga de mantener la casa en orden y de su limpieza.
  • Se encarga de todo el lavado planchado de la ropa de la persona que cuida.
  • Le hará compañía al mayor, lo acompaña a salir de paseo, ir a las citas con el médico, etc.
  • Si surge alguna necesidad, puede llamar al médico y estar pendiente de las necesidades que aparezcan.

¿Cuál es el salario de una cuidadora interna de mayores?

El año 2019 se incrementó el Salario Mínimo Interprofesional. Las cuidadoras de personas mayores que trabajen de internas o en jornadas completas tienen ahora un salario mínimo que  se sitúa en 1.050€ brutos al mes (en 12 pagas), o 900€ mensuales (14 pagas). Hablamos de un contrato de 40 horas semanales.

Salario cuidadora interna en 2020

Los salarios de una cuidadora o empleada de hogar interna son desde los 12.600 euros al año + la Seguridad Social. Este salario va a variar dependiendo de las tareas a realizar, lugar de trabajo, etc. Puede ver los salarios para el año 2019/2020 en este documento del Ministerio del Trabajo.

Salario de una interna entre semana: 12 pagas de 1.050€/mes o 14 pagas de 900 €/mes.

Salario de una interna fin de semana: 12 pagas de 420€/mes o 14 pagas de 360€/mes.

Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de salarios, nos referimos a un salario mínimo . Sin embargo, este siempre debería ser revisado al alza dependiendo de las condiciones de la persona mayor, horas de trabajo efectivo, condiciones específicas, etc.

¿Cuáles son todas las ventajas que tiene tener una cuidadora interna en su propia casa?

En ABAHOGAR MAYORES estamos convencidos que tener a una cuidadora o empleada de hogar interna en el mismo domicilio de la persona mayor es una de las mejores opciones que usted puede elegir. La razón es que estas cuidadoras alojan y duermen en misma casa donde trabajan,  dando así mucha más seguridad a la persona que cuidan.

Sus tareas principales son la limpieza de la casa, cocinar, lavado de ropa, plancha hacer la lista de la compra y comprar, recados, cuidado de niños  ( atención continua, alimentación, baños, llevarles o recogerles del colegio o de otras actividades, jugar con ellos en la casa o en el parque, etc) y cuidado de los ancianos.

Creemos que la mayor ventaja de tener a una interna es la relación precio/servicio recibido. Con esta modalidad el horario se ajusta a las necesidades de la familia o de la persona mayor a la que cuidan. Esto les da una mayor flexibilidad de horarios y siempre habrá alguna persona para atender algún imprevisto.

¿Cuánto cobra ABAHOGAR MAYORES por colocar una cuidadora interna?

Nuestras tarifas para la contratación de una cuidadora interna son de 625 euros + Iva en una sola cuota que se paga cuando usted elige a la cuidadora, y con 1 año y medio de garantía de sustitución, sin límite de recambios.

Los derechos de las cuidadoras internas y sus deberes son necesarios conocerlos antes de su contratación. Aquí se los explicamos:

¿Qué implica su contratación?

Los derechos de las cuidadoras internas: Cuando un familiar requiere una atención durante todo el día, lo mejor es contratar a una persona interna. Esto significa disponer de una cuidadora o cuidador durante las 24 horas del día y así poder cubrir todas las necesidades de la persona mayor dependiente.  En este artículo queremos informarle de cuáles son sus derechos y obligaciones. Comencemos:

derechos de las cuidadoras internas

Las Tareas del hogar

Es muy importante saber que los cuidadores y cuidadoras internas no son asistentes, por lo que se deben pactar cuáles son las tareas domésticos que deberán realizar con el fin de  asegurar el bienestar de la persona que cuidan.  Será necesario establecer las áreas prioritarias a limpiar (salón, habitación, baño, cocina, etc.), así como las labores de asistencia. Será necesario establecer cuáles son las funciones a realizar en relación al aseo personal  y las comidas a realizar.

Los Derechos legales de las asistentes internas: horas de descanso y salario:

Según el (BOE) Boletín oficial del Estado, el salario mínimo de cualquier actividad laboral en 2019, es de 900 euros al mes; según se fije el salario de forma mensual o por día, en 14 pagas.

Además,  el Ministerio de Empleo y Seguridad Social establece un mínimo de 36 horas consecutivas libres para el descanso del trabajador; así como establece un descanso de 2 horas en los días que la persona trabaja; ya sea dentro o fuera del domicilio de la persona a cuidar.

Festivos y vacaciones

Las/los cuidadores internos disponen de todos los festivos del año libres para este 2020  que corresponde a 14 días laborables. Puede ver el calendario laboral del año 2020 en este enlace.

Cuando la persona anciana a cuidar necesita ayuda de forma continuada, existen distintas opciones: la família se encarga del familiar en esos días, se contrata a otro cuidador o cuidadora para trabajar en aquellas festivos que el cuidador interno no trabaja, el cuidador o cuidadora interna trabaja esos días y en compensación se le abona por servicio realizado un importe superior a lo que normalmente cobra, o en función de los festivos trabajados, se les suma más días libres de vacaciones.

Otro tema relacionado con los derechos de las cuidadoras internas tiene que ver con a las vacaciones: a los cuidadores les corresponde  30 días por año; los cuales se pueden repartir de formas diversas en función de cómo quiera pactar la familia y el cuidador. Generalmente, se reparten entre las vacaciones de verano y invierno; es decir, 15 días en verano y 15 en invierno. Sin embargo, también pueden distribuirse los 30 días de forma seguida.

Alojamiento y manutención gratuitos

También la persona tiene derecho a una habitación privada dentro de la vivienda de la persona que cuida que reúna las condiciones básicas. De modo que disponga de un alojamiento gratuito y de calidad. El coste de los alimentos que consuma el cuidador o cuidadora también debe estar a cargo de la familia, de modo que sean responsables de igual manera de su manutención.

Expectativas del servicio: ¿Qué necesidades y funciones debería cubrir?

Un cuidador o cuidadora interna, a diferencia de otros tipos de asistencia, implica un cuidado completo del familiar; de modo que, como hemos dicho anteriormente, se suma a la asistencia de la persona, las tareas domésticas habituales y otro tipo de actividades como acompañamiento en salidas, realización de tratamientos médicos sencillos como inyecciones o supervisión de la toma de medicamentos y mayor contacto con la persona de la tercera edad a nivel de comunicación.

Sin embargo, es importante definir bien las tareas necesarias a realizar puesto que, de otro modo, se pueden producir malentendidos por ambas partes: la cuidadora puede sentirse explotada como si se tratara de una relación de esclavitud y la familia puede tener la sensación de que no cumple con todas las actividades encomendadas.

Por otra parte, algunas de las indicaciones que nos pueden ayudar a discernir si estamos frente a un buen cuidador o no, son: sensación de tranquilidad y confianza al dejar la persona anciana con el cuidador o cuidadora, percibir que hay orden en el hogar y se llevan a cabo las funciones básicas de asistencia como las comidas y la higiene, y sensación de dinamismo porque el cuidador o cuidadora realiza paseos con la persona mayor, así como realiza otras tareas que impliquen salir de la vivienda como realizar las compras o acompañar a la persona anciana al médico.

Los derechos de las cuidadoras internas y sus deberes son necesarios conocerlos antes de su contratación. Aquí se los explicamos:

¿Qué implica su contratación?

Los derechos de las cuidadoras internas: Cuando un familiar requiere una atención durante todo el día, lo mejor es contratar a una persona interna. Esto significa disponer de una cuidadora o cuidador durante las 24 horas del día y así poder cubrir todas las necesidades de la persona mayor dependiente.  En este artículo queremos informarle de cuáles son sus derechos y obligaciones. Comencemos:

derechos de las cuidadoras internas

Las Tareas del hogar

Es muy importante saber que los cuidadores y cuidadoras internas no son asistentes, por lo que se deben pactar cuáles son las tareas domésticos que deberán realizar con el fin de  asegurar el bienestar de la persona que cuidan.  Será necesario establecer las áreas prioritarias a limpiar (salón, habitación, baño, cocina, etc.), así como las labores de asistencia. Será necesario establecer cuáles son las funciones a realizar en relación al aseo personal  y las comidas a realizar.

Los Derechos legales de las asistentes internas: horas de descanso y salario:

Según el (BOE) Boletín oficial del Estado, el salario mínimo de cualquier actividad laboral en 2019, es de 900 euros al mes; según se fije el salario de forma mensual o por día, en 14 pagas.

Además,  el Ministerio de Empleo y Seguridad Social establece un mínimo de 36 horas consecutivas libres para el descanso del trabajador; así como establece un descanso de 2 horas en los días que la persona trabaja; ya sea dentro o fuera del domicilio de la persona a cuidar.

Festivos y vacaciones

Las/los cuidadores internos disponen de todos los festivos del año libres para este 2020  que corresponde a 14 días laborables. Puede ver el calendario laboral del año 2020 en este enlace.

Cuando la persona anciana a cuidar necesita ayuda de forma continuada, existen distintas opciones: la família se encarga del familiar en esos días, se contrata a otro cuidador o cuidadora para trabajar en aquellas festivos que el cuidador interno no trabaja, el cuidador o cuidadora interna trabaja esos días y en compensación se le abona por servicio realizado un importe superior a lo que normalmente cobra, o en función de los festivos trabajados, se les suma más días libres de vacaciones.

Otro tema relacionado con los derechos de las cuidadoras internas tiene que ver con a las vacaciones: a los cuidadores les corresponde  30 días por año; los cuales se pueden repartir de formas diversas en función de cómo quiera pactar la familia y el cuidador. Generalmente, se reparten entre las vacaciones de verano y invierno; es decir, 15 días en verano y 15 en invierno. Sin embargo, también pueden distribuirse los 30 días de forma seguida.

Alojamiento y manutención gratuitos

También la persona tiene derecho a una habitación privada dentro de la vivienda de la persona que cuida que reúna las condiciones básicas. De modo que disponga de un alojamiento gratuito y de calidad. El coste de los alimentos que consuma el cuidador o cuidadora también debe estar a cargo de la familia, de modo que sean responsables de igual manera de su manutención.

Expectativas del servicio: ¿Qué necesidades y funciones debería cubrir?

Un cuidador o cuidadora interna, a diferencia de otros tipos de asistencia, implica un cuidado completo del familiar; de modo que, como hemos dicho anteriormente, se suma a la asistencia de la persona, las tareas domésticas habituales y otro tipo de actividades como acompañamiento en salidas, realización de tratamientos médicos sencillos como inyecciones o supervisión de la toma de medicamentos y mayor contacto con la persona de la tercera edad a nivel de comunicación.

Sin embargo, es importante definir bien las tareas necesarias a realizar puesto que, de otro modo, se pueden producir malentendidos por ambas partes: la cuidadora puede sentirse explotada como si se tratara de una relación de esclavitud y la familia puede tener la sensación de que no cumple con todas las actividades encomendadas.

Por otra parte, algunas de las indicaciones que nos pueden ayudar a discernir si estamos frente a un buen cuidador o no, son: sensación de tranquilidad y confianza al dejar la persona anciana con el cuidador o cuidadora, percibir que hay orden en el hogar y se llevan a cabo las funciones básicas de asistencia como las comidas y la higiene, y sensación de dinamismo porque el cuidador o cuidadora realiza paseos con la persona mayor, así como realiza otras tareas que impliquen salir de la vivienda como realizar las compras o acompañar a la persona anciana al médico.